EL DESPERTAR.

La rebelión de los esclavos en la moral, comienza cuando el sentimiento mismo, se vuelve creador y engendra nuevos valores.
La "rebelión de estos esclavos" necesita de un estimulo exterior, para poder actuar en absoluto.
Este "volver" la mirada a lo establecido, este necesario volverse hacía afuera, en lugar de volverse hacía si, forma parte precisamente del resentimiento.
Su acción, es de raíz, reacción.

Más... ¿Cuántas cosas presupone todo esto?
¿Cuánto debe de haber aprendido el hombre, antes de separar el acontecimiento necesario, del casual?
¿Cuánto tiempo se necesita para ver anticipadamente, lo lejano, como presente?
¿Cuánto debe el hombre haberse vuelto antes, calculador y frío,
para finalmente poder responder de si mismo, como en un futuro,
a la manera de quien lo hace quien promete?

Esta es la historia de la procedencia de "la responsabilidad social", que incluye es sí, según lo hemos comprobado ya, la tarea más concreta de hacer antes al hombre, hasta cierto grado, necesario, uniforme, igual entre iguales.
Todo el trabajo anterior del hombre, tiene aquí su justificación, aunque resida en el, tanta tiranía y estupidez.
Con la "camisa de fuerza social", el hombre se ha hecho calculable.

El hombre actual, está plenamente convencido, que lo que verdaderamente vale, es el poder de la riqueza.
Estos soñadores, son los que obran, -los sin reposo- para alcanzar riqueza y con ella el poder.
Estos soñadores se parecen a los topes escarabajos laboriosos, que suben por un tuvo liso, para hundirse en el, en cuanto han llegado arriba.
Los que creen que es lo de máximo valor en su vida, el enriquecerse, a costa de lo que sea, ¡no es más que un sueño, al final de todo!
¡Pobres ilusos!
Dicen que valen, pero lo que en realidad están viviendo, solo es un sueño determinado anticipadamente, hasta en los mejores detalles, y sustraído a la influencia de su voluntad.
El velar lo es todo,. Reúne todas tus fuerzas, y has que por un instante, resplandezca en ti, este sentimiento: ¡Estoy despierto!
Este es el primer paso, que conduce de la servidumbre y esclavitud del deseo del poder y la riqueza, al peldaño o escalón primero, hacía el despertar.
En este camino, el primer enemigo a vencer, serás tu mismo.
Lucharás contigo mismo, hasta el canto del gallo. Y si percibes el día del despertar eterno, que te alejará de los sonámbulos que creen ser hombres, y que ignoran que son Dioses dormidos, entonces, el sueño de tu cuerpo desaparecerá y empezarás realmente a conquistar el universo, en ves de riqueza y poder.